INTRODUCCIÓN

El Cambio Climático ya es considerado por muchos como la mayor amenaza a la que se enfrenta la humanidad, y sus consecuencias pueden llegar a ser devastadoras si no se planifica una acción rápida y global para combatirlo. Por Cambio Climático se entiende la variación del clima del planeta. Esta variación está afectando, con carácter global, a todos los parámetros climáticos.

El aumento de la temperatura de la Tierra, con incrementos acelerados muy superiores a los valores históricos, la subida del nivel del mar, las sequías y los fenómenos meteorológicos extremos, tienen a su vez consecuencias no sólo ambientales, sino también económicas y sociales, que se agravarán en la medida en que persista el avance del Cambio Climático. Se perderá biodiversidad, se dañarán cosechas y mermará la producción alimentaria y aumentarán los riesgos para la salud.

Nos encontramos pues ante un problema global de inmensa magnitud y complejidad, con connotaciones económicas, sociales, ambientales y políticas, que está produciendo ya innumerables efectos negativos para el planeta, pero ante el que aún existe capacidad de acción para minimizar sus consecuencias.

La Ciencia ha determinado, con consenso generalizado, que el aumento de la presencia de gases de efecto invernadero en la atmósfera está en el origen del calentamiento global y que este
aumento viene fundamentalmente generado por la acción humana.

Los gases de efecto invernadero son aquellos que retienen el calor del sol en la atmósfera terrestre, permitiendo los sistemas de vida en la Tierra que conocemos y que serían inviables en un planeta frío o sobrecalentado. Sin la actuación humana, procesos biológicos y fisicoquímicos compensaban las emisiones naturales de estos gases, manteniendo una razonable estabilidad de su
presencia en la atmósfera.

Pero la actividad del hombre, su mundo industrializado, ha provocado que la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera haya aumentado drásticamente en las últimas décadas. El dióxido de carbono, el óxido nitroso y el metano, principales gases de efecto invernadero, se liberan, entre otras fuentes, por la actividad del sector agrario al que se dirige esta Jornada. En concreto, se estima que este sector genera en Andalucía un 10% de la emisión de gases de efecto invernadero.

Ante la gravedad de la situación, y consensuado científicamente el origen del problema, líderes políticos de todo el mundo están intensificando sus acciones tendentes a luchar contra el Cambio
Climático, siendo este asunto una constante en las agendas de gobernantes y legisladores. Esta lucha se está articulando, con carácter general, mediante planes de actuación que pivotan en torno a la adopción de medidas de adaptación a las consecuencias que el Cambio Climático conlleva, a la adopción de medidas de mitigación de las causas que lo provocan, y a la comunicación y concienciación ciudadana, cuestión que se considera fundamental para el éxito en la lucha frente al Cambio Climático.

En este sentido, como medio de divulgación y concienciación ciudadana, y siendo la agricultura andaluza un sector considerado por expertos como especialmente vulnerable a los efectos del Cambio Climático, el FORO AGRÍCOLA del Instituto de Estudios Cajasol ha decidido abrir el año 2018 con la celebración de una Jornada dedicada a la estrecha relación que existe entre la actividad agraria y el Cambio Climático.

En esta Jornada conoceremos los criterios al respecto de la Comisión Europea, del Gobierno de España y de la Junta de Andalucía para, posteriormente, abrir un espacio de debate y confrontación de ideas en torno a dos Mesas plurales en las que participarán expertos en la materia, representantes de la Administración Pública, Asociaciones Agrarias y Empresariales y
otras Asociaciones no Gubernamentales, y en las que se expondrán los riesgos asociados al Cambio Climático y se valorarán las posibles respuestas o soluciones.